Un delito informático o ciberdelito es toda
aquella acción anti jurídica y culpable, que se da por vías informáticas o que
tiene como objetivo destruir y dañar ordenadores,
medios electrónicos y redes de Internet. Debido a que la informática se mueve
más rápido que la legislación, existen conductas criminales por vías
informáticas que no pueden considerarse como delito, según la "Teoría del
delito", por lo cual se definen como abusos informáticos (los tipos
penales tradicionales resultan en muchos países inadecuados para encuadrar las
nuevas formas delictivas), y parte de la criminalidad informática. La
criminalidad informática consiste en la realización de un tipo de actividades
que, reuniendo los requisitos que delimitan el concepto de delito, sean
llevados a cabo utilizando un elemento informático.
Los delitos informáticos
son aquellas actividades ilícitas que Se cometen mediante el uso de
computadoras, sistemas informáticos u otros dispositivos de comunicación, la
informática es el medio o instrumento para realizar un delito.
Los también conocidos
como Ciberdelito como lo señala Téllez que son actitudes contrarias a los
intereses de las personas en que se tiene a las computadoras como instrumento o
fin.
La criminalidad
informática tiene un alcance mayor y puede incluir delitos tradicionales como
el fraude, el robo, chantaje, falsificación y la malversación
de caudales públicos en los
cuales ordenadores y redes han sido utilizados como medio. Con el desarrollo de
la programación y de Internet, los delitos informáticos se han vuelto más
frecuentes y sofisticados.
Existen leyes que
tienen por objeto la protección integral de los sistemas que utilicen
tecnologías de información, así como la prevención y sanción de los delitos
cometidos en las variedades existentes contra tales sistemas o cualquiera de
sus componentes o los cometidos mediante el uso de dichas tecnologías.
Una misma acción
dirigida contra un sistema informático puede aparejar la violación de varias
leyes penales, algunos autores expresan que el "uso de la informática no
supone más que un modus operandi nuevo
que no plantea particularidad alguna respecto de las formas tradicionales de
comisión". Una clara dificultad para la persecución de estos ilícitos, ha
sido que el ciudadano no considera delincuente al autor de estos delitos, entre
los propios victimarios algunas veces existe una reivindicación que subyace a
toda su actividad, como es el caso de los hackers, quienes cuentan con todo una "filosofía"
preparada para respaldar su actividad afirmando que propenden a un mundo más
libre, que disponga de acceso a todas las obras de la inteligencia, y basándose
en ese argumento divulgan las claves que tienen en su actividad.
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